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La foca Monje del Mediterráneo
Citada por primera vez en la Odisea de Homero , se han encontrado restos óseos de estas focas en cuevas de Málaga pertenecientes a los periodos magdaleniano y epipaleolitico hace entre 14000 y 12000 años. Las marcas, fracturas y quemaduras detectadas en estos huesos indican que esa gente utilizaba a las focas no solo por la carne sino también por la piel y la grasa.
Distribución actual
En España es muy dificil avistar algún ejemplar tras la desaparición del último macho, Peluso , de las islas Chafarinas sitadas en la costa norte de Marruecos, por lo que se le considera una de las especies más raras de la fauna ibérica. Cronología de la desaparición en EspañaExisten aún por todo el litoral muchos topónimos que hacen referencia a la especie, Cueva de la Vaca , Punta del Lobo , Isla de Lobos ... sitios donde las focas monje (también conocidas como lobos o vaca marinas) comían o salían a descansar. A comienzos del siglo XX la foca monje fue expulsada del litoral más llano, gran parte de Cataluña , Levante y la Costa del Sol ; relegándolas a las partes más escarpadas de la Costa Brava y en la franja de litoral que va desde el cabo San Antonio al Cabo de Gata ( Almería ). Pero en los años 50 comienza el boom de la Costa Brava y también desaparecen de allí, mientras que en Mallorca ( 1951 ) se produce la última reproducción confirmada en España y, poco a poco, van desapareciendo de la clandestinidad que le proporcionaban las cuevas al borde de los acantilados marinos. En las Islas Canarias , la extinción fue anterior y por otros motivos. Aquí las colonias de focas eran muy numerosas -con varios millares de ejemplares-, pero durante la Edad Media fueron cazadas por los marineros para la obtención de cuero, grasa y carne, provocando su desaparición. Ese mismo año de 1951 moría en Alicante la última cría peninsular conocida, víctima de un hachazo. Hasta mediados de los años 60 un pequeño grupo de focas sobrevivió en el cabo de Gata. La persecución fue tal que en los años 70 sólo se conocían 5 ejemplares en las costas españolas; a comienzos de los 80 solo quedaba uno. Actualmente, las Islas Chafarinas , 27 millas naúticas al este de Melilla, son el único lugar de la costa española donde existe la especie, representada por uno o dos ejemplares. Hasta trace tres años vivía en estas islas el célebre Peluso , un macho de avanzada edad que se haría popular tras una aparatosa operación de captura para liberarle de un aro de una red de pesca que le aprisionaba el cuerpo, al parecer ha debido de morir posteriormente en un arte de pesca. Los ejemplares se avistan esporádicamente en la actualidad en las Chafarinas pertenecen a la exigua población argelino-marroqui que vive desde Orán hasta Alhucemas . Proyectos de recuperaciónConsiderando que en la antigua área de distribución de la foca monje existen numerosas zonas protegidas en buen estado de conservación, la Dirección General de Conservación de la Naturaleza del Ministerio de Medio Ambiente y la Viceconsejería de Medio Ambiente de Canarias han puesto en marcha, con fondos comunitarios LIFE, el "Proyecto para la Recuperación de la Foca Monje en España", que todavía se encuentra en la fase de estudios de viabilidad y que recientemente ha recibido el visto bueno de la Unión Mundial pare la Naturaleza (UICN). La Universitat de Barcelona y la Universidad de las Palmas de Gran Canaria son las instituciones científicas que llevan a cabo este estudio. El objetivo final de este proyecto es recuperar la especie para la fauna española mediante su reintroducción en las islas Canarias orientales. Estas islas han sido elegidas por hallarse situadas a medio camino geográficamente entre la colonia de Madeira y la de Cabo Blanco, con lo que se restablecería el corredor natural genético entre ambos núcleos, que ahora están aislados; de hecho, de año en año aparece algún joven en dispersión. Además, estas islas poseen un adecuado número de espacios naturales protegidos y con un buen nivel de conservación, y reúnen suficiente capacidad biológica pare albergar una población de focas, dada su riqueza en especies - presa potenciales y su baja contaminación marina. Otro proyecto similar es el Plan de Acción Internacional para la Recuperación de la Foca Monje en el Atlántico Oriental , dentro del Convenio Especies Migratorias o Convenio de Bonn , en el que además de España, participan Portugal, Marruecos y Mauritania, así como diversas entidades, como la Fundación CBD-Hábitat o la ONG Annajah . Asimismo, el Fondo para la foca monje (FFM) realiza un seguimiento de la especie y campañas de sensibilización en Marruecos, Argelia y Túnez. Por su parte, un proyecto de la Fundación Territorio y Paisaje , creada por Caixa Catalunya, ha puesto en marcha un plan para que en 8 años esta especie habite de nuevo la costa catalana. -17 junio 2008- Buceadores avistan, por primera vez desde hace 50 años, en la reserva marina de la Isla del Toro (Calvià) una foca monje, especie extinguida en Baleares.El avistamiento se produjo al final de una inmersión, cuando el buceador vio "entrar algo grande en la cueva que se encuentra en el lado de poniente de la isla" y se dirigió hacia allí "para comprobar de qué se trataba". Foca monje del Caribe y de HawaiLa foca monje del Caribe se ha extinguido.Los seres humanos que cazan a esa dócil criatura para investigación o alimentación dejaron su población insostenible, dicen los biólogos, y advierten que las próximas podrían ser las focas monje de Hawai y del Mediterráneo.
La última vez que se divisó una foca monje del Caribe fue en 1952 entre Jamaica y la península del Yucatán. Según los biólogos, es la única foca extinguida por causas humanas. La foca había sido clasificada en peligro de extinción en 1967. Se estima que la población actual es de unas 1.200 focas monje hawaianas y 500 mediterráneas, y que su población declina. "Esperamos haber aprendido de la extinción de la foca monje del Caribe y que podamos suministrar mayor protección a sus familias hawaiana y mediterránea”. La población hawaiana está declinando a una tasa de un 4% anual. Se pronostica que podría caer por debajo del millar de ejemplares en tres a cuatro años. Cuando la población se reduce demasiado, se torna muy inestable. Son más vulnerables a amenazas como enfermedades y ataques de tiburones". La foca monje del Caribe (Monachus tropicalis), descubierta durante el segundo viaje de Cristóbal Colón en 1494, llegó a tener una población de 250.000. Pero fueron presa fácil para los cazadores. En los siglos XVIII y XIX se las cazaba por su esperma, (utilizado como aceites de lubricación), o para aprovechar sus pieles. La foca monje de Hawai (Monachus schauinslandi) tiene una población de 80 a 100 animales en las principales islas hawaianas y 1.100 en las islas del noroeste, un monumento nacional marino, mayormente inhabitado.
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